Tu rodilla no es el problema. Es cómo se reparte la carga.
Cada paso, cada escalón y cada vez que te levantas de una silla somete la rodilla a una carga. Gran parte de esa carga se concentra justo debajo de la rótula.
Las rodilleras convencionales envuelven toda la articulación. Cubren más, suelen sentirse más voluminosas y pueden limitar el movimiento, sin concentrar el apoyo donde lo necesitas.
Ortavio hace lo contrario: un soporte pequeño y flexible colocado justo debajo de la rótula.
Apoyo dirigido. Sin volumen innecesario.